En el ámbito de la investigación en enfermería , me resulta relevante reflexionar sobre los mecanismos de evaluación de la calidad científica. Me ha llamado la atención cómo el factor de impacto, habitualmente utilizado como sinónimo de prestigio, está condicionado por múltiples variables externas como el idioma, la periodicidad o el área temática. Esto me impone, como enfermera investigadora, valorar las publicaciones no solo por su factor de impacto, sino también por la solidez del proceso de revisión por pares, la rigurosidad metodológica y la relevancia clínica de los estudios que publican. En investigación vacunal, donde las decisiones basadas en evidencia son cruciales, estas consideraciones cobran aún mayor importancia para garantizar la fiabilidad y la aplicabilidad de los resultados y así transmitir a mis pacientes confianza en la prevención de enfermedades inmunoprevenibles.